La escuela de judo Kodokan Lobos desarrolló ayer lunes su torneo interno semestral con la participación de 26 niños y niñas de entre 5 y 12 años en una jornada centrada en el juego y el aprendizaje.
"Todos reciben la misma medalla al final, porque la idea es que vivan un momento lindo con la familia y que puedan mostrar lo que aprendieron", señaló Guillermo Vélez, director e instructor de la institución.
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Los padres acompañaron desde el tatami mientras los pequeños participaban de dinámicas con reglas modificadas y arbitraje formal, aunque sin definir ganadores ni perdedores.
La actividad busca ofrecer a los más pequeños una experiencia cercana a la competencia pero con un enfoque totalmente lúdico y sin la presión de ganar o perder, priorizando el disfrute y el compartir.
El cuerpo docente de judo infantil, integrado por los instructores Tomás Vogel, Antonella Insaurralde y Ana Torres, fue clave en la organización del encuentro asegurando un clima seguro, ordenado y ameno.
La propuesta lleva tres años consecutivos realizándose dos veces por año y se alinea con la filosofía de la escuela que recomienda iniciar la competencia formal recién entre los 12 y 13 años para evitar el estrés competitivo prematuro.
▪ Jóvenes y adultos de la escuela que participan regularmente en torneos provinciales y nacionales se sumaron como árbitros
▪ Colaboraron en cada combate aportando su experiencia a los más pequeños
