Un trabajador del SAME de Lobos se convirtió en el protagonista de un rescate que terminó salvando la vida de un nene, en un hecho ocurrido sobre la Ruta Nacional 205.
Joaquín Moscoloni realizaba su rutina diaria de running el sábado, en la bajada hacia la Ruta Provincial 41, cuando un auto se detuvo de golpe a su lado. Sus ocupantes le pidieron ayuda con desesperación: el pequeño Kevin, que viajaba en el asiento de atrás, se estaba ahogando con un chupetín.
■ Sin dudarlo, Joaquín aplicó la maniobra de Heimlich y logró desobstruir las vías respiratorias del nene, estabilizándolo hasta que una ambulancia que circulaba por la zona se detuvo para trasladarlo.
La familia Silva, oriunda de Monte Grande, hizo pública su gratitud hacia quien describieron como un ángel en el momento más crítico. En el mensaje que compartieron, contaron que en esos segundos sintieron que perdían a su hijo, y que la tranquilidad de Joaquín para actuar fue lo que cambió todo.
Desde la familia remarcaron que el gesto no solo les devolvió a Kevin, sino que también busca visibilizar a la persona y al profesional que es Joaquín, a quien definieron como alguien que deja huellas para toda la vida.
■ La maniobra de Heimlich consiste en aplicar compresiones rápidas en el abdomen para generar presión y expulsar el objeto que obstruye la respiración, una técnica clave de primeros auxilios ante episodios de asfixia.
